"Cada uno es dueño de su silencio y prisionero de sus palabras"

viernes, 13 de julio de 2012

Sin notarlo

Fue, casi sin notarlo, que los cambios fueron ocurriendo, aunque el "sin notarlo" sea un decir adornado de puras inocencias, en verdad lleva trabajo, pero el "hacia adentro" tiende a costar más que la catarata de cosas que le atribuimos al afuera.

Nadie me dijo que iba a ser tan complicado, pero nacemos con esa responsabilidad innata que pocas veces nos hacemos responsables, por más pesar que me genere el hablar de innatismo en estos días. Debo decir que, tampoco, nadie me dijo que iba a tener ayuda. Desde las luces hasta la medianoche, en punto.

No fui capaz de notar en que día las aprobaciones dejaron de ser lo que eran, dando lugar a la cálida invitación que los años van brindando, al mismo tiempo que los errores dejaron de carnavalear cargados de colores.

La palabra ganó la pulseada y se llevo la estabilidad, mientras las mariposas dejaron de revolotear y se hicieron cargo de aquel silencio que tantos años inundó ese recinto repleto de sensibilidades.

Y lo que fue propio, se devolvió al otro, siempre tolerante, siempre comprometido, siempre ajeno.

Con el tiempo, los abrazos se volvieron aún más sinceros, casi sin notarlo, mientras los apodos poblaron, lentamente, tantas conversaciones y tantos afectos.

"Hola" me dije alguna vez, ahora prefiero decir "bienvenido de vuelta"



El agradecimiento por la foto es para mi muy muy querida Andreina Ibarra, gracias, por esto y por tanto ...


5 comentarios:

  1. "Bienvenido de vuelta" . Me encantó. Es como el "darse cuenta" del que tanto habla la gestalt y al que adhiero completamente.

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  2. Que lindo texto Ana! Me gusta como escribis, plasmas tu alma

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  3. Opa, ahora que leo no sos Ana! jaja no se como cai aqui por error pero igual reitero que eso está escrito con el alma!

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